Se casó con mi tatarabuelo Mariano, con quien tuvo tres hijos: José (mi bisabuelo), Isidora y Josefina.
Fue una mujer protectora y sufridora con su familia. Tanto, que parece ser que se desmayó cuando leyó la carta en la que llamaban a su hijo José a filas para luchar en la guerra del Riff.
Y pagó una buena suma de dinero para que no alistaran a su hijo en el ejército.
Venía de una familia que tenía muchas tierras y casas de campo, pero ella no quería que su hijo trabajara la tierra, por lo que hizo lo que estuvo en sus manos para que mi bisabuelo estudiara.
Y cuando su marido se arruinó con la mina de plomo y no tuvo más remedio que volver a la vida de campo, no puso inconveniente a que su hijo se fuera a Barcelona a probar fortuna.